En el ecosistema tecnológico de 2025, la inteligencia artificial ya no es una promesa ni una novedad: es el aire que respira la economía digital. Invisible, imprescindible, omnipresente. Y como todo lo que se vuelve estructural, también se vuelve ambiguo. La IA agiliza pagos, elimina fricciones y mejora la experiencia del usuario, pero, al mismo tiempo, se ha convertido en el mejor aliado de una nueva generación de estafadores. El informe de Stripe , «El estado de la IA y el fraude en 2025» , no describe una amenaza futura, sino una realidad en marcha. Una contienda silenciosa donde atacantes y defensores utilizan las mismas armas, aprenden unos de otros y se adaptan en tiempo real. No es una carrera armamentística tradicional; es más bien un juego de espejos, donde cada avance genera su propia sombra. La escalada de la amenaza: IA generativa al servicio del fraude El fraude digital ha dejado atrás cualquier rastro de improvisación. Ya no se parece a un robo oportunista, sino a una ...